lunes 15 de junio de 2009

Amarillas hojas

El día comenzó antes que naciera el sol, despertó de un sueño desvelado entre los pensamientos que se escurrían confundidos y entrelazados en las contradicciones que hacía un momento había prometido (otra vez prometer), no volver a prometer ni asegurar. Lo sé porque la última hoja que se rehusaba al otoño todavía argumentaba su sombra entre su verde descolorido y frágil sostén… Una hoja de sombras sin sol…

La noche anfitriona aturdía los acordes que atormentaban las palabras y curiosa y pávida forjó un encuentro tomando del instante solo un momento, ese momento atorado en silencios y sonrisas cómplices, en descubrimientos por desenmascarar bastante bien maquillados. La noche. La mirada especuladora de un invierno arribando frío de abrazos y ausente de oídos…

Las paredes sonaban familiares y sumamente acogedoras acariciaban la soledad y el miedo del incomprensivo segundo que intentó gritar su impotencia, tibio el resplandor de la reflexión que jamás llega a una conclusión, más de las hipótesis irreversibles de nubes intactas al tiempo y al destino… Miradas y el oscuro secreto que guardan los ojos, otro otoño que no es otoño sino hojas incomprendidas viviendo la vida a destiempo…

El día nació en la noche intranquila, en la tormenta de una maduración que suma en experiencia tardía y cómodas voces alentadoras de un escudo que refuerza los egos, símbolos legibles de la debilidad de las sensaciones. El día en el gélido azul que punteaba brillantes la retina enmudecía y asomaba el sol de un otoño que tarde llegaba al invierno y temprano al gris callado de un feriado manipulado…

El día comenzó antes que amaneciera después del sueño… Mi mente especulaba con aciertos y errores todas las perfecciones e imperfecciones que desarticula un despertar entre sábanas de mil historias que buscan un dueño. El día antes y durante la noche espesa que va colmando el éxtasis de no saber qué hacer… Porque no supe qué hacer entre las lenguas que dibujaban los labios y las imágenes que formaba mi nostalgia y el resto de un amor que dormía placido entre el olvido y el rencor…




(De la serie "Luz y otoño")

sábado 6 de junio de 2009

Otoño

Desperté antes que el canto de las aves, justo cuando la luz apenas abre un poco sus ojos y aún la vence el sueño de la oscuridad. Mis pensamientos viajaban simplemente en una dirección y no era más que el esfuerzo de entender que aunque antes del día, el día comenzaba.


El frío en el rostro, un frío seco, un frío de papel atolondrado, arrugado, golpeaba las partes de la piel que no había bien resguardado y poco a poco en el silencio matutino me percaté de mis pasos, lo único que sonaba en la fría mañana eran mis pensamientos y mis pasos apurados, siempre tardíos, siempre a destiempo.


Las mañanas de otoño sin el sol despierto no parecen de otoño.


No apartaba la luna

su lugar al sol,

celosa y estrellada,

fría, constelada,

inoportuna y quieta.


Gélido viento

acariciaba una hoja

que en el aire jugueteaba,

y aún la noche azulaba

el momento sin amanecer.


Fábrica de sueños

en ojos apenas despiertos,

calle triste silenciada

y la percepción asustada,

risueños, los pasos en ecos.


Sutil retoño

en la todavía oscuridad,

el aire enfriaba,

la luz aún no despertaba,

no parecía otoño, esa mañana.


lunes 1 de junio de 2009

Parpadeo


Fue solo un parpadeo.

La vi, me vio…
La miré, me miró,
nos miramos, nos encontramos…

La mirada fue labios
que callaba los suspiros…

La mirada fue lágrima
que aturdía la ternura…

La mirada fue silencio
que encendía los ecos…

Y parpadeamos…

La vi, me vio…
La miré, me miró,
nos miramos, nos encontramos…

Y parpadeamos…

Intenté mil veces más,
pero sus párpados
ya nunca se abrieron…

Y la mirada
que fue labios,
que fue lágrima
que fue silencio…

La mirada enmudeció la voz.

Fue solo un parpadeo…

Y parpadeamos…

jueves 21 de mayo de 2009

Jugar



Jugando a caminar
entre pasos silenciosos.

Atrás, un engaño
que no deja de lastimar.

Adelante está mañana
y el instante próximo
de un suspiro vacío.

Mis pies y el camino.

Mis manos.

Mi cansancio.

Atajos entre sueños
que no llegan…
Que no fueron…

Atajos que no alcanzo.

Jugando a caminar
entre pasos apurados.

Una ventana al horizonte
que se pierde en el camino.

Juegos.

Sentido, vida.

Jugando a caer.
Caer una y otra vez.

Jugando a caminar.
Jugando a vivir.

sábado 16 de mayo de 2009

Percepeción


Supongamos que en una noche cualquiera, discutiendo pensamientos de proyectos que no fueron, amores que no se dieron, miradas que no se encontraron o sí, pero que decidieron mirar para otro lado. Supongamos una noche... Una noche como cualquier otra... una noche imaginando el silencio de los pensamientos...


La percepción del silencio puede sentirse borrosa, loca... puede sentirse en una noche cualquiera en donde las luces solo las enciende la oscuridad y los reflejos golpean los colores y a pesar de la pálida luz que destella la luna... siempre hay una percepción distinta a cada silencio... un color diferente que hace diferencia, un horizonte desdibujado. Una soledad. Silencios del pensamiento...

miércoles 13 de mayo de 2009

Sensaciones



Emerge encanto descuidado
suspirando antigüedades,
rezongando tiempos
y aturdiendo anocheceres.

Surgen pasados
hipnotizando miradas,
añorando abrazos
y destrozando sueños.

Horizontes alternados
de máscaras vacías.

Sombras desfiguradas
de rostros ausentes.

Aparecen magias yertas
humillando cantares,
silenciando melodías
y descuidando amores.

Deslizan tímidas lágrimas
asustando sonrisas,
callando versos nacientes
y apabullando ecos.

Límites desordenados
de respuestas malgastadas.

Sensaciones olvidadas
de labios quebrantados.

viernes 8 de mayo de 2009

Descubrir


Descubrí en un instante que es cierto que las nubes van cambiando, van creciendo, van muriendo, se están moviendo y se van transformando. Cambian.

Descubrí también que yo voy cambiando al mismo tiempo. Que la vida va cambiando a cada milésima de segundo de ese tiempo inventado por los hombres. Tiempo es más que una simple palabra traducida en letras que dan ese sonido y ese eco, que nos hace pensar en momentos, segundos, minutos, instantes, horas... Tiempo.

La vida, me di cuenta, está regida por tiempo. Por ese mismo tiempo que no existe más que para darnos cuenta que lo estamos perdiendo, esperando... y entender al fin, que ya pasó.

No andaba con ganas de verte. Cosas del tiempo. No era el tiempo en el cual quería saberte. Sin embargo el tiempo decidió por mí y te puso enfrente. Yo no quería tus ojos. No quería tu voz. Pero el tiempo tenía otros planes para mi. Y descubrí que el tiempo, sin las mismas letras, podía definirse como destino. El destino no es para mí, me dije. Ese tiempo ya manejado y manipulado por los intereses ya concretos de algo que todavía no pasa pero que debería pasar no es la solución a mi vida, puesto que si existiera el destino entonces estaría tirado esperando que las cosas pasaran y no descubriría nada, sino que acompañaría al destino sin sorpresas ni emociones. No existe relación entre el tiempo y el destino. Dos cosas, dos palabras y su significado, creado por el hombre.

Descubrí que no hay nada peor, que las ilusiones. Las ilusiones vendrían siendo esas pesadillas que nos despiertan siempre empapados en sudor frío. La ilusión, otra palabra creada por el hombre, como todo lo que existe, como cada letra que forma cada oración que dicta esta mente sin consuelo ni descanso.Y me muero por saber el porqué de cada letra, de cada nombre, de cada palabra.

¿Qué relación tienen, tiempo, destino, ilusión, suerte?

Cuál es el tiempo del destino, cuál es la ilusión de la suerte, cuál es la suerte del destino y cuál es la ilusión del tiempo.

No tenía ganas de conocerte. El destino decidió lo contrario. Y lo que es peor, las ilusiones se apoderaron de ese capricho del destino y todo se volvió una pesadilla. ¿Cómo distingo la suerte? Qué puedo hacer si no coincide ni el tiempo ni el destino ni la suerte ni la ilusión... No tenía ganas de conocerte. El destino decidió lo contario. El tiempo se impuso arrebatando mi razonamiento. La ilusión colmó de falsas expectativas mi pensamiento, un pensamiento aturdido, confundido tratando de organizar el desorden que provocaban tales sensaciones y unirlas sin entender, si era la suerte, ese azar encomendado por nadie, quien podía explicar el sinsentido de todo esto.

Descubrí que no quería vivir dependiendo del tiempo, que las ilusiones habían destrozado poco a poco la frialdad de mis pensamientos, que la suerte nunca había querido jugar limpio ni a mi lado... descubrí que el destino siempre había sonreído macabramente frente a mí, frente al espejo sin dejar de mirar con esos ojos directo a mis ojos, para perderlos en la verguenza de los párpados.

No andaba ganas de conocerte ni de verte... Tus ojos podrían ser rojos, pero si decimos que son verdes, queda mucho mejor...

jueves 30 de abril de 2009

Trsiteza


Descubre el tiempo del segundo...
¿Escuchas los momentos...?
Me dices que ya no llore, que nada duele,
que la risa florece en el rostro
sin ningún problema...
¿Pero ves mis ojos? ¿Los ves?
Vacíos... huecos, planos...
Y brillan de melancolía...
brillan por ausencias...
¿Es que no lo ves?
Me dices que olvide,
que los recuerdos a veces duelen,
y me pides una sonrisa de nuevo...
me cuesta tanto mover el rictus,
no puedo levantar la vista
ni el alma... que se arrastra en el suelo,
¿No ves que desvanezco?
La sombra me cubre
y me pides que mejore...
que no me gane la tristeza...
y yo te digo... siempre te digo,
...es que yo... soy la tristeza...

Ventana



Encontrar el refugio de los recuerdos
para luego percibir
el sabor de la lejana historia
y resistir, aunque cueste día a día
el mirar para entender, y después sentir.
Porque el mundo nubla la mirada
para empezar un nuevo construir,
desde la ventana siempre cerrada
lo logro ver. ¿Acaso nadie más lo ve?

Entonces suplico revivir,
renacer, emerger de las cenizas al sol,
para equivocarme, para caminar
y pisar la sucia vereda que me lleva al destino
que no siempre será sufrir,
Será cantar, será canción, tal vez amor.
Todo lo veo desde mi ventana,
ahora entreabierta, gente que no sabe dónde ir.

Yo no quiero sentirme tan solo,
quiero empujar la puerta y salir,
tropezar, levantarme, respirar y seguir.
Tener a mis manos acariciando el viento
y la memoria de ayer resguardada en mañana
y con los dientes livianos, mirarte y sonreír,
ver despacio, con cuidado,
el resurgir temprano de tus ojos
y reflejarme cuando tengas que partir.
entonces la ventana que ahora logro abrir
me deja comprender, me deja ver,
solo se trata de vivir.

lunes 27 de abril de 2009

Vacío


Altos vacíos se consuelan
pausados de caminos yertos,
huecos de tiempo arrepentido
como noches de ciudad
silenciosa y desierta,
pasos y miradas en la soledad.

Luna sonriente y descarada
que sacude la pena
en mil estrellas indiferentes.

Manos que ya no poseen abrazos
y casi no recuerdan…
Memorias inconcientes
de la nostalgia del instante,
caricias olvidadas y brazos extendidos
al pasado… Añoranza atroz,
nostalgia de arenas mojadas…

Un grito, silencio…
Un adiós, un encuentro y otro adiós,
pensamientos, lágrimas…
Un vacío…
Lo que fue que nunca fuimos…

Sensaciones truncas
despertando al cielo casi amanecido…

Yo sólo quería dormir
y descansar en la mirada…

Y desperté sonriéndole al vacío de mi pena…

¿Te acordás?

 
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